Sonya Medovshchikova
22.09.1995
Sobre el cómico
Sonya Medovshchikova vuelve a sacar lo absurdo de lo cotidiano, ahora contra los muros en cuarentena de la jaula familiar. Aquí, las disputas con los parientes y la apatía de Internet se convierten alternativamente en bromas y fatiga teatral. A veces hay que hacer juegos de adivinanzas sin sentido para llegar a los seres queridos, y el intento de autodestrucción parece más bien una farsa. Una obra de alienación, donde nadie escucha y todo el mundo está ocupado con sus propios "importantes". Una crónica divertida y amarga de nuestra modernidad, no más desprovista de sentido que todo lo que ocurre a nuestro alrededor.
