Serguéi Orlov
23.06.1993
Sobre el cómico
Sergey Orlov construye sus conciertos sobre antiguas decepciones y el cansancio del eterno crecimiento que nunca llegó. En sus actuaciones, Moscú sigue siendo una ciudad extranjera, y cualquier intento de comprender la realidad se topa más a menudo con risas que con respuestas. Orlov disecciona a sangre fría el aburrimiento cotidiano: el gimnasio, la hipoteca, la barbería, las crisis familiares y las preocupaciones por el futuro se convierten en sus manos en un conjunto de secos diagnósticos de la era del burnout. Aquí nadie busca un sentido: todos están ocupados en sobrevivir, inventarse historias sobre la vida y hurgar en sus propias neurosis. La idea principal es simple: si algo ha cambiado a lo largo de los años, es la capacidad de reír a través de las manos abatidas. Una auténtica sátira sin patetismos innecesarios y con una sincera desconfianza en lo que se suele confiar.


