Gleb Kapelyukh
Sobre el cómico
Gleb Kapelyukh ve la vida adulta como un circo en el que entró por error, y la salida se pierde en algún lugar entre un cubo de Rubik y cansados minifocos en la cocina. Aquí la vida cotidiana se asemeja al recreo escolar, donde el acoso no es un drama, sino un telón de fondo constante. Los perpetuos malabarismos con la paranoia, la gente extraña y el intento de mantenerse a flote se convierten en el eje principal de la velada. Si todo el mundo a tu alrededor tiene prisa y está frenético, Kapeluch sugiere no dejarse llevar por el pánico: a veces, el verdadero número es no volverse loco.
