Pavel Dedischev
05.10.1990
Sobre el cómico
Pavel Dedischev no parece tanto hacer bromas como insuflar en el micrófono todo lo que le rodea: desde los precios de los servicios religiosos y las rarezas de las relaciones con el Kremlin hasta el aburrido estoicismo de la vida moderna. En sus conciertos, la política se balancea al borde del absurdo, y las cuestiones de amistad y fe se colocan en la posición más irónica. En un mundo donde los dramas familiares y las adicciones domésticas se entrecruzan con los misterios arqueológicos, el mate es el único lenguaje honesto, y los gatos y las madres se convierten en parte integrante de una gran tragicomedia personal. Pavel observa irónicamente y con perezosa tristeza: la realidad ha vuelto a ser peor que una broma, y todo el mundo está casi acostumbrado a ello.

