Kostya Pushkin
04.07.1984
Sobre el cómico
Kostya Pushkin es alguien que encuentra en el absurdo cotidiano no destellos de esperanza, sino material nuevo. En su concierto "It's All Jokes", el mundo se percibe como un campo de pruebas para observaciones sarcásticas: la clarividencia se convierte, si no en un don, desde luego en una excusa, y la realidad se asemeja a una carrera prolongada entre la viruela de los monos y otro "jódete" en respuesta a las noticias. En su búsqueda de algún sentido, Pushkin construye un desfile de extrañas igualdades: entre los enanos, los gordos y aquellos a los que la sociedad ha tachado de "especiales". A nadie le sorprenden aquí los refugios antiaéreos en lugares inesperados ni los restaurantes para quienes no encajan en ninguna norma. En una época en la que la justicia es un espejismo en el horizonte, su humor no sirve de estrella guía, sino más bien de señal de "no hay salida". Sólo queda reír.
