Khetag Khugaev es un hombre en un circo de la jungla de cemento, donde la sinceridad se considera un extremo peor que lanzarse en paracaídas. Sus conciertos son una crónica de su lucha contra las expectativas tradicionales: responsabilidades, hipotecas y los interminables papeles de un hombre de verdad, en los que es más fácil derrumbarse que convertirse en protagonista.
En lugar de heroísmo, hay hastío y angustia adolescente al intentar sobrevivir entre consejos torturadores, dramas familiares y ventanas panorámicas para gallinas. La idea principal es sencilla: en un mundo en el que todos quieren máscaras y ponces, ser uno mismo es la peor de las buenas ideas.