El concierto es un extraño viaje entre la guerra y la vida cotidiana, donde la risa es más una forma de no volverse loco que un entretenimiento. Entre bastidores hay dolor, emigración, el absurdo de la realidad soviética y postsoviética, intentos de encontrar sentido en el caos e incluso en los pequeños insectos. El héroe intenta aguantar, pero el cansancio y la ansiedad se filtran en cada chiste, recordándonos que a veces es divertido sólo porque, si no, es divertido llorar.