Igor Pimenov es especialista en documentar la realidad absurda y la melancolía al borde de las paradojas cotidianas. Sus conciertos están llenos de ironía cansina, con la que observa y describe el mundo que le rodea: desde la filosofía de las cocinas comunales hasta las rarezas de socializar con mujeres y los misterios de las mujeres rusas del té.
Pimenov no busca el patetismo, sino que encuentra el absurdo donde otros hace tiempo que lo descartaron. Sutiles observaciones sobre la vida en las ciudades postsoviéticas, despedidas, vampiros hipotecarios y las angustias momentáneas de la gran ciudad se entrelazan con una atmósfera de locura, donde cada participante en el proceso es extraño a su manera. El resultado es una crónica del fracaso, un mundo en el que el absurdo no es un fracaso, sino la base de la vida cotidiana.
Si los rituales y juegos sociales habituales ya aburren desde hace tiempo, Pimenov siempre tiene a mano un fresco paquete de cinismo cansino y una observación acerada del carnaval de la realidad que le rodea.