Ricky Gervais
25.06.1961
Sobre el cómico
Ricky Gervais hace lo que siempre ha hecho: mirar fijamente a la decencia moderna hasta que parpadea primero. Estas series giran en torno al mismo vacío alegre: la culpa de la caridad, el optimismo del rescate de mascotas que se estrella contra la realidad y las pequeñas mentiras que la gente se cuenta para sentirse mayor. El ambiente es festivo como lo es el árbol de Navidad de un hospital: espumillón sobre pavor existencial. Bajo la queja y la franqueza hay una idea fuerte y coherente: la humanidad no madura, así que la única respuesta honesta es seguir riendo mientras todo sigue siendo ridículo. Fuera del escenario, el cinismo viene acompañado de notas a pie de página: Gervais es abiertamente ateo y humanista, y es vegano desde hace años, así que sí, el comentario moral viene de alguien que ya ha hecho las paces con ser el problema de la habitación.

