Slava Nikiforov
06.09.1996
Sobre el cómico
Slava Nikiforov no intenta alcanzar verdades eternas: le interesa más analizar por qué la vida ha vuelto a torcerse, aunque no parezca haber ocurrido nada terrible. En el concierto "No es fruta de la pasión" la vida cotidiana se convierte en ocasión para la ironía: está el crecimiento, las relaciones y los detalles tan cotidianos que parecen nimiedades, pero no dan paz. No busque conclusiones especiales en esta conversación de una hora: en su lugar, observaciones honestas y la habitual autoironía, por la que Nikiforov es adorado. El resultado es una colección de sentimientos reconocibles para aquellos a los que la vida no les hace gracia, pero a veces sí mucha.
